Monday, August 31, 2009

Próceres con ondita

Nuestros héroes patrios eran generalmente señores de pelo relamido:


Bigote tostado:


Barbas misteriosas que les salían como de las orejas:


Las mismas que les cubrían bocas que parecían inexistentes y moverían chistoso al hablar:



Padecían comezón abajito de la chichi derecha por una alergia al suavizante de tela:



Y se agarraban la mano del cinturón porque se les caía.


Pero el otro día estaba en en los Pinos y se me antojó un vaso de leche a las tres de la mañana. Dejé mis habitaciones y en una exposición descubrí a Leandro Valle:



Otro niño héroe que a los 14 años ya era Subteniente, combatió a los polkos y a los rebeldes poblanos y al chupacabras y a la mara salvatrucha, era amigo de Benito Juárez y murió a los 28 años, tan joven él. Pero hubiera jurado que lo he visto con su playera negra de Metallica y botas industriales en el estacionamiento de CU. O patinando con los eskatos del circuito interior, esa barbita de chivo sólo tiene cabida en el Chopo. Y seguro tiene piercing en la lengua. Pero claro, la historia se ha encargado de arrebatarle toda su ondita y lo hizo pasar por la máquina monografizadora para acabar así en todas las monografías:



Con cara de angustia revolucionaria.



O así, basado en la misma foto de arriba pero bizco y con el ceño fruncido, porque los próceres deben ser adustos y malencarados. Y miren el favor que le hicieron inmortalizándolo en timbres postales:



Así mejor quédense con sus homenajes.

Monday, August 24, 2009

Mujer que come mango en el micro



Así se llamaría si fuera un cuadro de Van Gogh, pero en ausencia de tan grande artista, otro debe tomar su lugar para retratar esos que hoy son fantasmas del pasado, los microbuses y su fauna y flora endémica.

¡Albricias! Los micros han muerto. No más tambora sinaloense a todo volumen, no más luz negra, no más frascos de crema Nivea haciendo las veces de lámpara, no más choferes cholos adoradores de la Santa Muerte, no más tus rodillas en la garganta, no más señores que cobran con las manos llenas de hongos, no más la esposa la amante y la otra sentadas en el motor caliente, no más vendedores ambulantes, no más emepetrés y promociones de la agencia de publicidad Samsung.

Celebremos con ella, la comemangos. La amé, adoré y sólo un momento admiré por su valor y entereza sinigual, pues yo nunca tendría los arrestos domiciliarios necesarios para cometer una hazaña de ese tamaño. Tengo fobia a comer mango pues desde pequeño escurríame hasta los codos, sin mencionar cachetes y orejas. Y ella lo hizo en el micro. Debí tomar otra fruta de la temporada y brindar con ella.

Monday, July 27, 2009

Son las 3 de la mañana y quiero Doritos Nachos

Y me los voy a dar porque nunca me niego nada y soy mi consentido y quiero quedar bien conmigo porque me gusto mucho y quiero pedirme que nos vayamos a vivir juntos. No me vayan a decir, tengo miedo de mi respuesta. Pero creo que ya es tiempo, hemos salido por un rato y algo me dice que yo y yo seremos muy felices.

-Ouch, pensé que podría postear mientras comía Doritos, pero debí terminarlos antes. La Mega Bolsa de Doritos es una falacia-

Y hablando de falacias, cómo me incomodaba la palabra falacia cuando pequeño por su similitud con "felacio". Tan incómodo como debe ser un niño de cinco años que sabe lo que es una felación y le incomoda hablar del tema.

Eso les contaba a Tamara, Jorge Pedro y Mario, con quienes fui de gira hoy por Azcapotzalco. Qué feo y qué bonito es. Como el fellatio, que resulta horrible o maravilloso según quien lo practique o en quien esté pensando uno. Yo no tengo hijas, pero cuando las tenga, sépanse que sólo van a dar besos en el cachete. Pero en fin, ya les contará Tamara de las bellezas chintololas y les mostrará fotos de sus verdes paisajes. Esto es sólo una probada...


Tomando la foto del lugar donde "Se pintan niños". No se impermeabilizan.



Adivinen quién es.

Y cuando pensé que el día había terminado, me regalaron eso que tanto me obsesiona últimamente...


No una, no dos y no tres, cuatro manzanas cubiertas de chile y chamoy. Pero esperen, no son manzanas, son "grapples", manzanas con sabor uva. Porque todos hemos soñado con manzanas sabor uva de la misma forma que soñamos con plátano sabor espinazo en salsa verde. Y como el día no había terminado, fui al súper de medianoche para encontrarme con esto:


Jugo con Yoghurt Gerber ¿No suena increíble y delicioso? Su textura debe ser tan delicada y cremosa como su sabor, dulzón y aterciopelado, una caricia al paladar. Pues no, es ácido, insípido y aguadón, una prueba más de que los de Gerber no se esfuerzan porque los bebés nunca se van a quejar.

¡Protestad, bebés del mundo!

Monday, July 13, 2009

Olvídense de Paris




... y del mundo y de sus fans. Hay alguien a quien afectó más que a nadie la partida de Michael Jackson:



¡La señorita Teschmacher!

La pobre, como un servidor, tiene una fijación oral. Pero ella es un caso grave, pues encuentra chichis en cualquier cobija y las lleva hasta su sala de Roche Bobois que haría llorar a Philippe Bouix de saber en que terminó su minimalista y funcional diseño. Ella prometió ser muy fuerte cuando Cachu, pero con lo de Michael simplemente no pudo más y volvió a las andadas:

.

Así que me fui al centro, porque en el centro hay una solución para todo. Y lo que encontré fue que ahora en el metro hay unos "Centros de Monitoreo":


Supongo es para atrapar a los torteadores furtivos y consignarlos ante la autoridad. O que respondan como hombres y te pongan casa por los favores recibidos.

Pero lo que más me impresionó fue esto:


"Los mexicanos, raza brillante que gusta de monitorear los centros de monitoreo"

Friday, July 03, 2009

Muero por postear

Y otros mueren cuando dejo de hacerlo...

¡Oh Dios hambriento de posts, calma tu ira, aplaca tu rigor, no señales con tu flamígero dedo a más glorias del pasado, confórmate con éste tu hijo, tu cordero en salsa de arándano que entrega su sacrificio!

Perdimos a Michael, a Farrah y a Cachu. Pero la vida tiene que seguir. Y qué mejor que seguir con imágenes que revelan una parte íntima, oculta y hasta ahora desconocida de una de sus celebridades favoritas:





Yo.

Aquí tienen mi tomografía, con bellas y exclusivas imágenes de mi chiclocentro. Y hablando de chiclocentros, hay unos chicles cuyo sabor me fascina y no puedo dejar de mascar y si estuviera en la secundaria me acarrearían multiples reportes y visitas a la dirección y chicles pegados en la frente.

-¿Por qué las maestras amenazan con pegar el chicle en la frente? ¿Alguien lo ha visto suceder en realidad?-

El caso es que venía yo muy fresco un día a comprarle chicles al señor del puesto:

-Qué tal buen hombre, haga usted favor de darme unos Trident Sandía-Yerbabuena y conserve el vuelto de este doblón de oro.

-Uy, desos chicles no hay, ya los descontinuaron. Pero tenemos Melón-Zarzamora.

¿¿¿Qué???

Apenas habían inventado un chicle que no sabía a Maestro Limpio, favorito de los campeones besadores y salen con que se descontinúa. ¿Desde cuándo se descontinúan los chicles? ¿Y a quién se le ocurrió eso de Melón Zarzamora? ¿Por qué no Chilaquiles-Plátano o Papaya-Pepino o Jícama-Chocolate?

¿Qué tienen en la cabeza las empresas chicleras? Lo que tengo yo, lo pueden ver en la foto de arriba. Y para rematar, siguen vendiendo el horrible sabor Fresa-Limón que sabe como los sobacos del diablo, pero más ácido.

A pesar de todo soy el hombre más afortunado sobre la tierra, pues haciendo uso de toda mi influencia política y poder extra sensorial, mandé a por el último cargamento de Trident Sandía-Yerbabuena sobre la faz de la tierra.

Helo aquí.



Ya me acabé unas cajas. No se les ocurra pedirme que deberé convidarles uno sabor Maestro Limpio.

Tuesday, June 16, 2009

Mi Cachu acaba de morir

Todavía lo alcancé calientito. Porque claro, estaba en la agencia haciendo el trabajo de alguien más. Pero he de cobrarme con sangre, sudor y dólares. Porque nada como la venganza para salir de un duelo. Soy el peor entre los peores.

Qué horrible cargarlo por última vez.

Por eso los como yo no tenemos mascotas ¿Cuándo las harán inmortales?

Las pobres no tienen alma inmortal con la que negociar. Mañana lo llevo a incinerar y un miércoles de estos descansará en sus frentes hasta el fin de los tiempos.

Digan adiós a Cachu, que por él doblan las campanas.

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Wednesday, June 10, 2009

Post NO dedicado a los fans de Metallica



Este post no está dedicado a los fans de Metallica. De cualquier forma les dejo la foto de esta belleza para que se den una idea de cuán chulas serían sus hijas si sus sueños de calentura adolescente se hubieran hecho realidad. Pero vuelvo a un tópico mucho más importante y que a todos debe ocuparnos. Yo.

Llegué al Hospital Español de madrugada cuando decidí que mi vista valía algo más que un cacahuate y contemplé la horrible posibilidad de no volver a verme jamás. Al entrar, lo primero que encontré fue un montón de doctores chacoteando en una banca fuera del hospital muy a lo Grey's Anatomy, como esperando a que llegara un paciente con bomba o les cayera una estalactita asesina.

La gente me veía raro porque llegué por mi propio pie y no me escurría sangre, ni lagrimones, ni me colgaba un ojo de la cuenca, pero después de insistir un poco, contarles mi triste historia y firmarles un montón de papeles donde juraba por la Vírgen de la Macarena que no huiría por una ventana con sus vendas, sus yesos y sus venoclísis, me pasaron a un cuarto donde me recibió Lolita, una de esas enfermeras bonachonas que exigen que las llames en diminutivo. Me pasó a un cuarto y procedió a hacer realidad una de mis más oscuras pesadillas cuando dijo:

-Quítese toda la ropa y póngase esta bata.

La famosa batita de humillación médica que asoma las nalgas y te obliga a dar vueltas como persiguiéndote la cola para intentar amarrarla. Ni modo. De nada servirían mis calzones de desmayar, los mismos de accidente automovilístico y operativo antidrogas en el aeropuerto. Y en eso dijo:

-Sólo déjese la trusa...

Vaya, mis calzones de desmayar cumplirían su destino manifiesto, fascinar y seducir la mirada de paramédicas y profesionales de la salud que de otro modo caerían muertos ante la empírea visión de mi cuerpo desnudo. Así, como Zeus, nomás que yo no me convierto en cisne.

En fin, que Lolita me dejó solo para ponerme la bata. Y una vez que hube cubierto mi casi desnudez, procedí a llamarla. Me pidió me acostara en una cama, me cubrió con una sábana cuan amorosa abuelita y me pidió esperara a los médicos. En eso, mientras miraba el techo y contaba el instrumental médico a mi alrededor, entró una mujer acompañada de dos tipos que dijeron ser los médicos y me bombardearon con preguntas.

Con tres estetoscópios escucharon mis ruidos internos todos a un tiempo como en una abducción extraterrestre, miraron mis ojos, palparon mis carnes, midieron mi temperatura y mis capacidades sensoriales extraordinarias. Y al final los tres dijeron a coro:

-Está perfecto.

Pe-pe-pero, mi visión periférica y...

-Honestamente, no tenemos idea de qué pueda ser, pero si vuelve a repetirse...

Si vuelve a repetirse volveré por sus cabezas en venganza por su negligencia médica. Y perseguiré a sus hijos y a los hijos de sus hijos y a los nietos de los hijos de sus nietos.

Entonces me sugirieron una tomografía. Lolita me cubrió con una cobija hasta las orejas "porque vamos a salir al aire..." y me empujó en la cama que ahora se volvía camilla por pasillos en los que alcanzaba a escuchar las murmuraciones de la gente y los médicos...

-Miren, ahí va el publicista hipocondriaco, creativo de la enfermedad...

Me metieron a una suerte de licuadora humana en la que todo daba vueltas menos yo. Sacáronme y paseáronme por el mismo camino. Y siete mil pesos después, regresaron sólo para decirme que habían visto la tomografía y no tenía nada más que tres lóbulos cerebrales perfectamente funcionales.


Pamplinas.

Monday, June 01, 2009

Pesadilla saramáguica

Cuando escuchaba eso de "Ensayo de la ceguera" me preguntaba si se referían a un ensayo de esos escritos que hay que entregar en la escuela, o más bien hablaban de un ensayo con la maestra del kinder que iría más o menos así:

"A ver niños, ora sí, cuento tres y todos cierran sus ojitos..."

Pero un día me regalaron el libro y supe por fin que es Ensayo "sobre" y no "de" la ceguera. Lo malo es que lo guardo con mucho cariño pero no lo he leído jamás. Aunque debería hacerlo después de lo que sucedió el jueves.

El sol se había puesto ya y revisaba los detalles de una presentación que teníamos al día siguiente con unos clientes de Miami. Iba y venía de un lugar a otro practicando mi inglés con acento cubano, cuando de repente, comencé a ver manchas de luz. Asumí que era el fosfeno resultante de haber visto una luz muy brillante y seguí en lo mío. Pero entonces, recordé que no había una sola luz o mente brillante a mi alrededor.

¿Sería un desmayo? ¿Cómo son? ¿En los brazos de quién caería? ¿Me encuerarían? ¿Robarían mis zapatos? ¿Despertaría con un beso de amor? ¿Traigo mis calzones de desmayar? Sin decir a nadie volví a mi lugar para observarme un rato. Miré a mi alrededor buscando la falla, pero no me dolía nada ¿Sería un infarto? ¿Aneurisma? ¿Glaucoma? ¿Coma diabético? ¿Hipertensión? ¿Migraña? ¿Vertigo de Meniere? ¿Tumor cerebral? ¿Moriría en la agencia? ¿Traigo mis calzones de desmayar?... No eran el tipo de luces que aparecen cuando baja la presión. Miré mis manos. Ahí seguían ¿Por qué en las películas la gente mira sus manos cuando pierde la conciencia o se está transformando en lobo? Entonces intenté leer y un escalofrío recorrió mi espina.

Vivía la pesadilla más horrible que alguien como ustedes y yo puede experimentar. En lugar de ver toda la página y leer el texto de un golpe y como un relámpago, sólo distinguía una palabra a la vez. Todo lo demás era una nube borrosa de luz. Leer era un suplicio y de repente comprendí a aquellos mis compañeritos burros que leían... Ra-za-pu-jan-te-de-nues-tra-me-ri-ca-he-cha-de-ba-rro-co-ci-dal-sol... Y como no comprenderlos si me estaba volviendo uno de ellos ¿Qué sería de mí?

Entendí entonces que había perdido la visión periférica, esa que es tan difícil de explicar porque nadie sabe que tiene visión periférica hasta que la ve perdida. Me levanté de un salto y corrí a un espejo a comprobar mi teoría. Y ahí estaba, frente a mí. Podía verme claramente, pero sabía que algo andaba mal, hice pruebas con mis dedos y efectivamente, mi campo visual se había reducido en suficientes grados como para volverme en otra cosa que no soy yo. Regresé a mi lugar y seguí trabajando en mis pendientes, regañándome a mí mismo por no botarlo todo e irme al hospital o al castillo de Balmoral.

Y de repente, pasó.

Todo era normal, pero yo seguía enojado conmigo por no escuchar a mi cuerpo escultural y salir corriendo de inmediato. Sentía mi tiempo perdido y refunfuñé en mis adentros hasta que por fin me salí.

Una vez en mis aposentos, me pregunté que debía hacer. Mi vista había vuelto a su naturaleza perfecta y me sentía bien, pero comprenderán que siendo un prodigio de salud y belleza, esto no me parecía poca cosa y mi médico opinó lo mismo. Así que aunque a deshoras, me encaminé a la sala de urgencias.

Elegí el Hospital Español porque es el único que tiene gelatina sabor morcilla -mi favorita- además de las ricas variedades de chistorra, paella y chorizo, que en caso de ser internado, harían mi estancia más llevadera...

Esperen. Ahorita les cuento de mi aventura en el hospital...

Monday, May 25, 2009

Más señales del apocalipsis

Hoy en la mañana vi a un muchacho con la oreja hinchada como recién golpeada en proceso de coliflorización y me sentí muy impotente pues quería decirle cómo remediar su horrible orejota pero no me animé. Aquellos no habituados a la lucha callejera, deben saber que cuando te dan un golpazo en la oreja, la pobre se hincha y acaba hecha una horrible milanesa que nadie querrá besar jamás. A menos que tomes la jeringa más chiquilla que encuentres y vayas sacando la sangre y fluidos y relleno cremoso que de otra forma se endurecerá y formará una horrible carnosidad que dejará una cosa tan suculenta como esta:



Pero en fin, para no quedarme con más pendientes, les contaré todo lo que me he venido aguantando desde antes de la visita de Obama. Como aquel día afuera del hotel Presidente cuando encontré al mismísimo burócrata-Buda que se sentó bajo un arbol y decidió no levantarse hasta encontrar la razón de su sufrimiento. O hasta que pasara la hora de la comida, lo que sucediera primero.



O de cuando por fin llegó Obama y los esfuerzos sobrehumanos que los camarógrafos hicieron para acomodar a los presidentes parejitos en la toma. Como podrán ver, los esfuerzos culminaron en la decapitación de Obama.



O de como Cristo se manifestó en mi mano en la forma de un estigma sangrante que cicatrizará hasta que el género humano expíe sus pecados o deje de quitarme la costra ¿O el cuerpo de Cristo? ¿O la Costra Nostra? Sólo Dios sabe.



Y así tengo que contarles un montón de cosas, pero ha pasado tanto que ya no hallo por donde empezar.

Sunday, May 17, 2009

Nomás dejo de escribir tantito...

Y nos caen las nueve plagas bíblicas y el mundo se desmorona y la tierra se estremece y el agua se hace negra y nos cae el chahuistle y nos vamos a fase 3 y las clases se suspenden y cierran cines y cierran teatros y cierran restaurantes y cierran la iglesia de San Juditas y los cholos lloran y nos vamos a fase 4 y Pedro Infante Jr. se hace el Hara Kiri y los productores de puerco sufren y los puercos paran de sufrir y los mexicanos estornudan en la cara interna del codo y Cancún se va a la quiebra y Acapulco se va a la quiebra y todo México se va a la quiebra y las ventas de tapabocas se van al cielo y algunos mexicanos también y a los que se quedan la influenza se les va al cerebro y les come sus dos neuronitas y nos vamos a fase 5 y los mexicanos aprenden a lavar sus manos y se agota el alcohol en gel y los expresidentes hablan y Cristo se manifiesta en mi mano y me sale un estigma y me quiero quitar la costra...


Y no lo vuelvo a hacer.

Tuesday, April 21, 2009

Me siento observado

Cada vez que me siento a escribir, navegar, lavar dinero, transferirlo desde la cuenta de Raúl Salinas en Suiza, comprarle dólares al gobierno mexicano o postear, siento una mirada penetrante que vigila todos mis movimientos, un ojo que observa avizor cada paso y clic que doy.



Claro, no sé a quién se le ocurrió eso de integrar una cámara a las computadoras para volverlas unos cíclopes que bien pueden ser herramientas de un gobierno represivo o voyeur. Porque a pesar de que todos me dicen que no es posible, yo sé que debe haber por ahí un ocioso geek inventando un programa entre la soledad de sus masturbaciones capaz de activar la cámara de nuestras computadoras y espiarnos sin que nosotros lo notemos. Yo lo sé.

Y lo que más me preocupa es que uno hace caras chistosas cuando está poniendo atención, especialmente si ese uno tiene una fijación oral que le obliga a succionar un imaginario chupón en recuerdo de la chichi que en la más tierna infancia se le negó:




¡Brillante! Su niño es un genio, pero hace cara de retrasado mental.

Cuando pequeño mis padres no soportaban verme así y reprimían mis ansias succionadoras, es así que he llegado a bien entrada la adultez con esa fijación no superada y la expreso cuando estoy triste, cuando estoy feliz, cuando escribo, cuando leo, cuando me concentro y cuando estoy distraído. A veces lo aderezo agarrándome el pelo y es peor:



Además, con ese programa espía insidioso podrían verme en otras situaciones embarazosas, como por ejemplo:



Humillando a mis enemigos en video. Favor de no hacer clic.

Por eso prefiero mantener así a mi ordenador:



O así:



Todo para que nadie me vea. Cuidado, tápenle el ojo a su laptop.

Tuesday, April 14, 2009

De zarzamora a mujer

No pregunten porqué, pero el otro día viajaba en el micro con una bolsa de zarzamoras.

El otro día iba a ver a mi abuelita en un microbús. Como todo personaje fantástico que visita a su abuelita, llevaba una bolsa de zarzamoras, pitufresas y pitufibayas que había recogido en el bosque y que por pura comodidad, senté a mi lado en un lugar vacío.

Cuando llegó el momento de bajar, sucedió lo peor. Un lobo La bolsa tenía un hoyito traidor y por él filtróse el jugo carmín de las zarzamoras hasta el asiento de plástico formando un rojísimo charco que parecía ser cualquier cosa menos jugo de zarzamora.

Tenía mucha prisa y no pude limpiar, así que pido una disculpa a la siguiente persona que llegó a sentarse y pensó que alguna pobre había pasado de niña a mujer sentada en el microbús y lloró un poco asqueado y harto desconsolado por esa pobre mujer que en realidad era una zarzamora.

Lo siento, pero no puedo dejar de usar el transporte público ¿Dónde más voy a vivir experiencias mágico frutástico musicales?

Monday, April 06, 2009

Muchos porqueses

¿Por qué nadie me dijo jamás que me habían publicado un post en la revista eme-equis?

¿Por qué nadie me dijo que hay una revista llamada eme-equis?

Miren:



Harto chistoso resulta ver un post suyo de uno sacado de template y contexto y puesto en una hoja de papel que a estas alturas ya no debe estar en circulación y jamás podré tener entre mis manos porque dice que es de enero de 2007 ¡Dos añotes! ¡No tienen vergüenza! ¿Qué pasó con esa comunicación? ¡Pero qué me extraña, si vienen a visitar y no dejan ni una escupida, cuantimenos un comentario!

Y por si algo faltaba, ora resulta que el ese gato pulgoso que vive engordando a mis costillas, tiene motivos para sentirse más famoso que yo. Con razón está tan extraño desde enero de 2007.

Y ya entrados en gastos y porqueses, en el post pasado apareció el siguiente comentario:

El Ishmail said...

Oye carnal, la foto verde de tu perfil está muy andrógina, no?

El otro día te ví como por 'ai del rumbo de las loumas...

April 05, 2009 8:56 AM

Delete

Primero:

¿Porqué si me ven en la calle no me hablan y me llenan de elogios o en su defecto insultos? ¿Qué no ven que vivo únicamente de halagos o en su defecto insultos?

Segundo:

Seguramente llegaste a la conclusión de que mi foto es andrógina porque al verme en vivo descubriste que soy una masa de músculos y pelos en el pecho que exuda testosterona por cada poro y a cada paso que da. Tienes razón.

Es muy poco probable encontrar al autor de un blog en esta gran ciudad, somos esquivos, esquivos, esquivos. Así que si me encuentran, es el destino, háblenme, no se irán decepcionados, seré tan dulce y violentamente grosero que tendrán una historia que contar a sus nietos.


No es cierto ¿Quién los quiere?

Wednesday, April 01, 2009

Caldero Mágico

Todos los días, una vez que el sol se ha puesto y si acaso pasas frente al zoológico de Chapultepec, un aroma en el ambiente embargará tus narices y llegará hasta las profundidades de tu hipotálamo y corteza cerebral. Lo reconocerás de inmediato pero te negarás un poco a aceptarlo, otro poco a respirar, como tratando de evitar que tus pulmones se llenen de ese olorcillo ácido y amoniacal que producen los vapores de orina.

Pero no es la orina dulzona del baño de una escuela, ni el marino hedor del rincón de una cantina. Es un aroma que parece conocido, pero se siente ajeno, es la orina de todas las bestias que habitan el zoológico y se junta en un río caudaloso que sólo Dios y Maria Elena Hoyo saben dónde desembocará.

Fascinante. Es la base de toda la hechicería de antaño, la más poderosa, la que buscaba unir las cosas más disímbolas en un sólo lugar para generar una conjunción imposible y luego entonces, afectar el devenir del tiempo y el espacio.

Si no tenías a la mano una conjunción planetaria, nada mejor que poner en un caldero la tan mentada ala de murcielago, polvo de serpiente, un niño sin bautizar, agua solarizada en el signo lunar, esputos de mujer embarazada, lágrimas de doncella enamorada, sangre y leche de cierva, el ultimo aliento de un moribundo y sí, orines de león.

Y de entre todos estos ingredientes, el único que complicaba las cosas, el que parecía una locura, el que por extraño hacía toda la magia y era imposible de conseguir, era la orina del león. Hoy en cambio, la tenemos abundante y mezclada con la de animales más exóticos que los que nuestra imaginación hubiera concebido en el siglo XIV, pandas, gorilas apenas descubiertos el siglo XIX, osos polares y cada bestia de pezuña y de caparazón. Fluídos de cada rincón de la tierra, unidos en un solo lugar.

Y si a eso le suman los deshechos de niños haciendo berrinche, mujeres embarazadas, emos, cholos, policías asoleados y señoras de Polanco, descubrirán el tremendo potencial para un hechizo que gracias a estas bestias yace en las aguas verdosas de Chapultepec.

Tuesday, March 24, 2009

Tengo otro post en el blog del Festival de México en el Centro Histórico

¡Vayan!

Al post y al Festival.

Thursday, March 19, 2009

Asómense a mi refri que no es mi refri

Tengo un perenne antojo de leche con chocolate y como aquí las máquinas sólo regalan un café que parece agua puerca y sabe a orines calientes, debí traer dos litritos para ver cuánto es que me duraban. Ya vi, requiero de un litro por día, pero ese no es el tópico que hoy me ocupa. Sucede que para que mi leche se mantuviera fresca, hice uso del refrigerador comunal que tenemos en la agencia y oh Dios, los horrores que descubrí:



Un bote con la leyenda "Clorofila" que más bien parece estar lleno de líquenes y moho u hongos, como decía mi maestra de prepri.



Un botellón de Pepto Bismol por si le echas un trago a la clorofila mohosa, junto a un vinito que sobró de diciembre por si te sientes muy solo y un Ensure por si te sientes muy desnutrido. Hay que agitarlos antes de usar. Mi leche está ahí junto y los mira de reojo con desprecio.



Un pato. Parece que hay alguien hospitalizado y no me había dado cuenta. Déjenme le llevo unas flores.



Un litro de seda, porque si hay algo más elegante que vestirla, es beberla, junto a un bulto que parece guardar algo tan rico como un riñón humano.

Se solicita un corazón puro y valiente para hacerle la limpieza.

Tuesday, March 17, 2009

Ash

Hace rato junto a mi lugar apareció una nubecita así como cuando llegaba Jeannie en "Mi bella genio":



Ándele Mayor, así merito.

Y entons ya estaba listo para pedir mis deseos y vivir los jocosos enredos y aventuras de una despistada genio enamorada de mi persona, cuando me di cuenta de que se estaba quemando el cargador de mi Macbook.

Así que siempre sí voy a tener que luchar por alcanzar mis sueños.

Juré que empezaba una quemazón. Pero no. Y yo que soy tan dado a dejar las computadoras sobre la cama. O sobre cojines mullidos. O sobre pacas de paja y heno seco impregnadas de gasolina. O sobre cualquier cosa reseca e inflamable. No lo hagan por favor si no quieren encontrar su patrimonio y a su gatito hechos cenizas.

Thursday, March 12, 2009

Post largo para compensar

Les ofrezco una sentida disculpa por mi ausencia, pero es que mientras no estaba, tuve un reencuentro escolar, me caí de las escaleras, vi una señora encuerada en la calle, un señor con una torunda de carne en la cabeza, regresé a los escenarios, hice amigos, deshice enemigos, comí carne y comí verduras, me retiré de los escenarios y más. Pero mejor comienzo por el principio porque esto ya parece un soneto de Shakespeare o una canción de Calle 13 o algo así.

Pues que tuve un reencuentro escolar y descubrí que tuve una cosa que yo pensé que nunca había tenido. Un mote, un sobrenombre, un alias, remoquete, apodo.

Sucede que a todo lo largo y ancho de mi carrera escolar, me dediqué a destrozar las autoestimas de compañeros y cuerpo docente con bonitos y oportunos sobrenombres que a todo mundo caían en gracia, menos a los susodichos apodados.

Y es que a nadie le gusta que le agarren sus defectos físicos y se los devuelvan transformados en apodo. Pero en fin, que yo no conocía otra forma de demostrar mi amor y en ese entonces no me daba cuenta del daño que hacía, además de que me divertía mucho haciéndolo. Acúsome Padre. Me arrepiento, ya déjenme en paz.

Entonces ahí tienen que había una niña. Muy alta ella. Muy flaca ella. Y que lloraba a la menor provocación ella. Fue mi pareja en un ballet y me odió porque dentro de la bella coreografía, debía yo tomar su cintura al tiempo que ella saltaba en puntas para dar la impresión de que era ligera como una pluma. Un trabajo en equipo. O eso pensaba yo, pues ella juraba por la Vírgen del Rayo que yo debía sacar fuerza de no sé dónde y levantarla por los aires. Así que me odió por flaco, entelerido, debilucho y bailó haciéndome caras de principio a fin.

Para el cierre del espectáculo, usábamos unas horribles máscaras con unas más horribles pelucas mientras cargábamos unas no tan horribles antorchas. Porque claro, en una escuela de arte no se conocen las leyes de la física y a nadie se le ocurrió que ardiente-llama-con-peluca-de-zacate igual a desastre infierno en la torre.

Pero después de unos cuantos chispazos de nuestras latas de alcohol para boy scout, todos salimos ilesos. Todos menos mi susodicha pareja, cuya peluca se prendió en llamas provocando la risa generalizada, el susto de su vida y claro, ríos de llanto interminable. A pesar de las llamas y todo, solía ser nuestra amiga. Mas de repente, nos dejó para volverse inseparable con otra chica. Muy bajita ella, de grandes ojos ella y muy malhumorada ella, según mis estándares de sana diversión.

Así que con una flaca y grandota, y otra petisa y malhumorada, pareció natural comenzar a llamarlas:

Pinky y Cerebro.



¿Qué quieren? Era un colegio de Artes y Humanidades, pero nuestra creatividad ya había sido hecha atole, lentamente absorbida por la televisión y luego subsidiada por el Gobierno Federal.

Bueno, el chiste es que aquella noche del reencuentro ella me recordó su apodo. Yo me hice el tonto, pero claro que me acordaba, es sólo que mis carnes luchan contra la flacidez, mi frente se ha poblado de arrugas, mis orejas de pelos y en pocas palabras, he madurado y dejádome de niñerías y guasas, soy una persona muy seria y responsable. Así que después de pedirle una disculpa por haber arruinado su vida, me dijo:

¡Pero yo también te puse un apodo!

¡Qué! Toda la vida pensando que nunca había tenido uno y ahora resulta que podré responder cuando me entrevisten en el New York Times para que mi historia suene sufriente y dolorosa ¡I was bullied! Así que no resistí más y dije:

¡Cuál era mi apodo! ¡Lo quiero, es mío!

Y llena de gozo, respondió:

¡Los Gemelos Greñas!

?
...

En esa época mi cabellera era larga porque había interpretado a Juan el Bautista en una obra y luego ya no me lo quise cortar porque ah, qué chulo que me veía. Solía usarla limpia, pero sin peinar. Y pasaba mis tardes con una niña que tenía el mismo tipo de cabello y tampoco se peinaba, aunque era más güera.

¿Entienden? Los Gemelos Greñas. ¿Cómo explicas eso cuando te entrevistan en el New York Times?

Disclaimer: Ni mi frente tiene arrugas, ni mis orejas pelos, ni mi carne lucha contra la flacidez.

Wednesday, February 25, 2009

Pollo y segunda adolescencia

Soy un ejecreativo tan importante y encumbrado y me cuidan tan sobremanera, que buscan consentirme a la hora de comer. Miren nada más:



Cuando terminen de deleitarse con la belleza de la vajilla, dense un momento para apreciar el menú: Pechuga al Miguelito, con ensalada al Miguelito y arroz al Miguelito. Y un vaso de agua que no podría ser más amarilla si viniera de las profundidades de un riñón. Una caricia para cualquier gastritis. El Miguelito es ese polvo de ácido cítrico y chile y cianuro y raticida tan sabroso él. En realidad no lo incluía la receta, pero yo se lo eché para que no me supiera tan de plano a pellejos. Y abajo de todo, el periódico Soy Mujer, que una vieja imprudente me entrega todas las mañanas afuera de la agencia la muy mentecata.

Y yo no sé qué daño le habré hecho a la vida pero cada vez que pido que me traigan algo de un restaurancillo cuyo nombre no mencionaré que se llama La buena Tierra, se les olvida el elemento más importante. Si les pido que me traigan sopa de tortilla, no me traen la tortilla. Si les pido una maravillosa ensalada china, se les olvida el aderezo y me sabe a pura pastura y estiercol.

En ese mismo lugar el menú tiene una leyendita que dice así:

Si quieres que tu platillo sea preparado con pollo orgánico libre de hormonas + 29 .00

¿Quiere decir que si no pago los 29 pesos mi pollo vendrá con hormonas y en unas pocas comidas deberé usar un corpiño para sostener unas redondas y turgentes chichis que cual botón de rosa en primavera me comenzarán a brotar? ¡Me niego!



Creo que el negro me viene bien.

Monday, February 23, 2009

Yo quiero demostrar mi educ.



Siempre pensé que la onomatopeya del gruñido del marrano era oinc oinc.



Viví en el error.

O tal vez es sólo que el letrero está en frente del Au pied de Cochon. Y lo escribió un francés y coing signifíca membrillo en español y los marranos franceses son tan finos que en lugar de decir oinc-oinc dicen membrillo-membrillo.

Nuestros marranos son una vergüenza.

Deberíamos enseñarlos a decir alguna cosa. Propongo liberté, egalité, fraternité ou la mort! Sería una cachetada con guante blanco para los marranos sabelotodo de Francia, tan soberbios y sabrosos ellos.

¿Qué proponen que digan los puercos mexicanos?

Thursday, February 19, 2009

¿Mi lengua o los Pingüinos?



Yo no sé pero se me figura que Marinela tiene un tiempo haciendo recortes de presupuesto y en lugar de ahorrar en las pestañas postizas del ese oso Bimbo despilfarrador, están quitándole un huevo a sus recetas o sustituyendo harina por yeso o agua por leche o el cariño de siempre por rencor y odio y encono, pero el chiste es que por ejemplo, las Barritas Marinela, que solían ser de galleta tan suave y cremosita, tienen hoy textura de zacate y estropajo ¿Cierto?

Además de que merecen nuestro repudio por algo que les confesaré a continuación. Agárrense.

Existen ricas Barritas sabor Guayaba:



y Manzana Canela:



¿Lo sabían? Claro que no, sus bocas chimuelas jamás las probarán porque se venden únicamente en Estados Unidos. Sólo en el primer mundo tienen papilas gustativas capaces de apreciar tan ricos sabores.

Y qué decir de los Pingüinos, que de ser esos ricos pastelillos de chocolate y crema, se han transformado en una masa horrible y reseca rellena de una matería sebuda e indefinida. Todavía los recuerdo cuando venían en paquete de tres y hacían las delicias de mis compañeros a la hora del recreo, parecían inmensos en mis pequeñas manos libres de toda mácula y pecado.
Lo que provoca la eterna pregunta:

¿Qué cambió? ¿Nuestra lengua o los Pingüinos? Yo aseguro que los pingüinos, los invito a hacer la prueba, yo ya la hice y miren nada más:





Textura de cartón húmedo corrugado, pero al mismo tiempo secos.



Minúsculos, insignificantes.



Relleno que parece papel del baño hecho bolas.



¿Quién cambió?

Ustedes dijeron

Yo no quiero Twitter

Tuesday, February 17, 2009

Yo no quiero Twitter

Preguntábame yo si de regalo de cumpleaños para el blog, sería justo hacerle un hermanito. Pero no se asusten ni llenen su cabeza de puercas imágenes del momento de la procreación, nunca incursionaría en la pornografía gratis. Lo que pasa es que ora resulta que no era MySpace, ni Hi5, ni Orkut, ni Facebook. El verdadero grial, la panacea, la solución a la crisis, la hambruna y el sobrepeso es el Twitter.

Y la premisa básica del Twitter es responder a la pregunta ¿Qué estás haciendo? en menos de 140 caracteres, nada más que para eso tengo mi blog y entonces para qué diantres quiero Twitter. Tengo miedo de que por atender a uno, el otro se me vuelva en una cosa fea, resentida y respondona que se exprime los barros y se quita las costars como hago yo como hacen los niños sin amor.

Estoy escribiendo en Word y el tonto word no me deja escribir costras, él piensa que es mejor que diga costars.

¡Eureka!

Ya entendí para qué diantres sirve Twitter. Para esas cosas que son muy pequeñas para un post como eso de allá arriba. O para acordarme y luego hacer uno. Además puedo escribir por SMS, así que no necesito ser un burócrata atrapado en la oficina o estar todo el día frente al monitor.

¿Qué opinan?

¿Debo entrar a Twitter?

¿Me acompañarán en esta empresa?

¿Twitter es sólo para celebridades estúpidas cuyo cerebro no da más que para 140 caracteres?

¿Soy una celebridad estúpida?

Friday, February 13, 2009

4to Aniversario - Yo no quiero blog

Es hora de que tomen a su primogénito y a la última vírgen de la aldea, los cubran de oro, incienso, mirra y fruti lupis y me los entreguen como una bonita ofrenda.

Todavía no puedo creerlo, pero hoy hace cuatro años nació este blog que todo me ha dado. Y yo que me sigo sintiendo la novedad. Si fuera un hijo ya estaría en edad de hacerme berrinchitos en el súper, gritarme ¡Te odio! ¡Ojalá te mueras! Y esas dulzuras que dicen los niños de hoy tan despiertos ellos. Pero no, es un blog que antes que pedirme nada o despertar llorando en las noches orinado hasta las orejas, me ama y me cuida y me respeta y me alimenta el espíritu y el ego hasta el punto de la obesidad mórbida.

Cuatro años. Qué impresión. Siento que me desguanzo. Me agarra un vahido. Se me va el color.

Gracias a todos por sus miles de visitas y comentarios y correos electrónicos y anónimos y propuestas. Gracias.

Y cómo un bonito presente por sus atenciones, les dejo lo único que podría mejorar este blog tan colmado de virtudes.


Tocino.

Así que ya, déjense de andar felicitando perras y felicítenme a mí.

Por lo pronto y con los poderes mágicos que me envisten:

"Declaro formalmente inauguradas las celebraciones del cuarto año de este blog"

México D.F. febrero 2009

Thursday, February 12, 2009

Vayan a ver mi post cultural.

Sorpréndanse descubriendo lo serio y formal que puedo llegar a ser.

N'ombre, de aquí derechito al canal 22, la cultura también se postea, qué carambas.


¡Corran!

Tuesday, February 10, 2009

Señorita Felicidades por la Sonrisa Llena de Dientes

Esa es la letra de una canción estúpida que habla de una señorita con sonrisa llena de dientes que sólo tendría sentido durante una epidemia de escorbuto que te obligara a felicitar a cualquiera que tuviera la boca llena de dientes porque todos los demás están chimuelos. Pero
es sólo que no me la puedo quitar de la cabeza pues...

¿Se acuerdan de La Señorita Teschmacher?



Ese capullito de pelos que alegra mis días y come mis zapatos y mis muebles y mis tareas. Pues el día de la corretiza aquí en la agencia era su cumpleaños número uno y yo venía con mucho ánimo celebrador. Pero no es de buenos cristianos eso de celebrar cuando tus colegas están dando el último adiós.

Así que para festejar su cumpleaños atrasado, tomen sus manos y demos juntos un rápido viaje por su álbum de recuerdos.

Como yo, la Señorita lucha contra el crimen. Su archienemigo desde chiquilla, es el malvado Chilito Verde:



Cada que lo muerde, el malvado Chilito le ataca con su picosa ponzoña. Y como ella no se deja de nadie, lo torea y lo ataca hasta que se rinde.





Señorita, nunca entendí que eran los chiles toreados hasta que te conocí.

Ella piensa que además de los chiles, los limones, las naranjas, el jabón y cualquier cosa picosa o que suelte jugo, es su enemigo y son picosos para molestarla y hacerla desesperar. Su lucha es agotadora, así que cuando puede, descansa.



Siempre quise a la Señorita por ser como una pequeña salchicha de carne apretada y con un rico aroma a perrito ¡Irresistible! También por ser neurótica e incontrolable como un Chihuahua, pero más gordito. Cosa que resultó muy simpática hasta que comenzó a crecer.



y brincar de sillón a sillón...



y crecer...



Y crecer. Hasta que se transformó en un Chihuahua de 40 kilos que quiere meterse a tu bolsillo y gusta de comer árboles de Navidad.



Fue el gato.



Ahora sí, digan todos juntos:

¡Feliz Cumpleaños Señorita Teschmacher!

Atrás de mí acaba de pasar el CEO de Ogilvy mundial para despedirse, tan amable él. Para los que no saben qué significa CEO, básicamente quiere decir papi de todos, príncipe de Eternia y defensor de los secretos del castillo Grayskull. Y porqué no, yo posteaba sobre mi perra cumpleañera.

Creo que eso de mi transferencia a Nueva York va a retrasarse un poquito.

Friday, February 06, 2009

Acabo de descubrir la cosa más horrible acerca de trabajar

Tengo un barro. Uno como no había tenido en años. Uno como siempre soñé. Muy feo él. Tan grande y feo que a punto estuve de tomar un bolígrafo y volverlo un lunar, pero no cargo bolígrafo porque soy muy moderno. Es de esos que pertenecen a la flor de la adolescencia. De esos que deforman, duelen, castigan y hacen pomada la autoestima. Ansío reventarlo, saber qué tiene dentro, escucharlo dar el último grito frente al espejo.

Pero no puedo.

Porque no puedo andar por ahí con la cara reventada, mi belleza mancillada y supurante frente a clientes y colegas.

¿Dónde renuncia uno en este lugar?


Hablando de traiciones y adolescencias perdidas en la noche de los tiempos, si ustedes hacen clic en mi perfil notarán que soy un arrrrtista.

Qué necedad la mía, lo habrán notado ya por la belleza de mis sonetos y endecasílabos.

Pertenezco a una generación entrenada en las más oscuras de las bellas artes para ser mercenarios y asesinos del aburrimiento. Y antes de que la publicidad me arrancara de sus dulces brazos, vivía yo una vida bohemia jugueteando por el bosque con las musas y esperando al Festival de la Ciudad de México para irme de pinta patrocinado por el INBA.

De la escuela escapábamos con la venia del director y todos los maestros para vivir días que no se irían de nuestras memorías hasta que el Alzheimer comenzó a devorar nuestros cerebros. ¡Oh Bellas Artes, cómo pagar la afrenta de mi olvido si no hago otra cosa que bloguear!

Ya viene el Festival y este año no faltaré. Y limpiaré mi culpa blogueando sobre todos sus eventos aquí y por primera vez fuera, en un cuartito de azotea que me están prestando en el blog oficial del festival.

Ya les contaré.

Monday, February 02, 2009

Que me subo al Metrobús y que me encuentro con esto


Sí, está chimuelo y no le acompleja y ya se acostumbró y entendió que los chimuelos también tienen derecho a sonreír. Pero de eso a que goce con encontrar su cara sonriente en todas las estaciones del Metrobús, hay una distancia larga.

Y estaba tomando la foto cuando una señora me dijo:

-Está prohibido tomar fotos.

Supuse sería una de esa policías chiquitas, caderonas y de ropa apretada que aparecen cuando uno menos se lo espera. Así que viré con cara de "es primera vez que salgo de mi casa y quiero una foto de todo por si no vuelvo a salir" y mis ojos se toparon con una señora equis, sin uniforme y con dos chamacos amarillentos al lado.

¿Y usted quién es?

Pensé. Y no estaba siendo altanero, de verdad quería saber qué la dotaba de autoridad para cuestionar mis movimientos. Pero cómo decírselo sin sonar como un patán ¿Quién era ella? ¿Marcela Ebrard? ¿La secretaria de obstaculización bloguera?

Y veía a sus hijos y me preguntaba porqué se ocupaba de mis asuntos y no en buscarles un peluquero que no les dejara la cabeza mordisqueada que traían, o una ropa más combinadita, unos brackets, o un dentista. Pero entonces vi de nuevo al señor chimuelo de la foto y ya mejor me aguanté. Todo es culpa del inexistente servicio odontológico del Distrito Federal.

Friday, January 30, 2009

No sólo las Pizzerolas, los Fruti Lupis también vuelven a nuestros cerebros

Todavía conmovidos por el sorpresivo regreso de las Pizzerolas y la muerte del Dorito Nacho usurpador, resulta que el pasado sigue cayéndosenos encima. Ya no volveré a liarme a golpes para defender su honor, no más trifulcas con esos necios que los llaman Froot Loops, no volveré a bañar mis nudillos en sangre por una causa que sentí perdida, por que al fin, han vuelto:



Los Fruti Lupis originales con el Sam el Tucán mexicano que tenía Fruti Lupis en el cerebro.

¡Mueran los Froot Loops y larga vida a los Fruti Lupis!

Wednesday, January 28, 2009

En la UAM hay examen de selección de güeros y morenos y no tan morenos



Yo quiero hacer examen de admisión a la UAM. Corran a hacerlo, qué tal que andan por la vida pensando que son morenos y su vocación es otra. Creo que lo voy a hacer para la carrera de güero. Soy amarillo transparentoso ¿Creen que me quede? Le voy a echar muchas ganas al estudio para llegar a ser tan güero como el Cristo de Iztapalapa o el San Judas de las estampitas, con mis ricitos de oro y mis ojos azules, azules ¿Por qué la gente repite azules cuando quiere dejar bien claro que habla de unos ojos reteazules?

Ora que me acuerdo mejor estudio para moreno. En el kinder todos mis compañeros güeros andaban con los mocos escurridos y las narices rojas, hablaban gangoso y caminaban desfajados enseñando la raya como si no sintieran nada. Hasta parece que los estuviera oliendo, con su aroma a leche cortada, mugre, sudor de niño y agua de colonia Mennen, esa en la que un bebé brotaba de una rosa cual botón. Además esos morenos del anuncio se ven más felices.



Ya, me voy a sacar ficha.

Sunday, January 25, 2009

Cambios y estrenos y adioses

En atención a sus sugerencias, ya hice favor de digitalizar mi viejo template de bulbos que no aceptaba el paso de la modernidad, ni gadgets, ni pegostes, ni cosas parecidas. Me resistía por no cambiar el diseño ahora que se está volviendo vintage, pero ya hice los ajustes necesarios para que la cirugía plástica no sea tan notoria.

Nunca he querido poner links porque me pregunto cuál sería el criterio apropiado ¿Linkear a mis amigos, enemigos, lectores, visitantes, deudores, concubinas, favoritos, parientes, entenados, empleados, lacayos, compañeros de trabajo, de escuela, vecinos, tías abuelas, socios, colegas, acosadores? ¿Quién se lo merece más? Así que mejor le puse una cosa que enlista a los más comentadores y otra cosa para declararse seguidor que los compromete a votar por mí en la próxima elección y acampar sobre Reforma o donde se me ocurra si es necesario.

Esta semana debí postear sobre importantes sucesos, pero la crisis golpeó al desprotegido y desinteresado sector pubicitario a tal grado, que hubo una liquidación no al 50% ni a 13 meses sin intereses, que hizo rodar tantas cabezas, que debí suspender la fiesta en señal de respeto por los caídos y los resbalados. Un saludo y fuerte abrazo a todos ellos.

Y ya que Melissa es la primera de la primera lista, solicítole me pase su dirección a la brevedad para mandar al interventor de la Secretaría de Gobernación a entregarle su premio.

Monday, January 19, 2009

Se lo hubiera regalado a mi papá, era su cumpleaños pero soy un mal hijo

Ustedes me van a disculpar pero me parte el corazón la gente que ofrece y pide cosas en la calle sin que nadie les haga caso. Así que traigo la mochila llena de volantes y panfletos y publicidades, pues intento disminuir su profunda pena haciéndolos bolita y echándolos en mi mochila.

También traigo pulseritas de San Judas que me entregan cholos asesinos arrepentidos de cejas depiladas y lagrimitas tatuadas por cada cristiano en su haber, pilas de la Agencia de Publicidad Samsung, la única agencia que aparte de publicidad fabrica electrónicos y los vende en las calles, y mazapanes suficientes para alimentar a dos tercios de la humanidad.

Entonces el otro día cenábamos en uno de esos restaurancillos cuyas mesas tienen una pata adentro y tres en la calle, y a nosotros se acercó una señora cargando el mismísmo Troncomóvil.



Pero no ese, sino la versión artesanía michoacana.


Orgullo de la globalización.

Observen el detalle. Sus ejes de molinillo, el copete y cabello rojizo de Vilma y la característica sombra vespertina en la barba de Pedro. Cuando la señora vio mi cara de asombro, ofrecióme una ganga, una promoción. Esta joya sería mía por sólo 250 pesitos. 13 Euros. 17 dólares con 99 centavos. Un chelín y tres peniques.

Tamara me lanzó una mirada acusadora pues no soporta mi mecenazgo a la mendicidad metropolitana y espera que esta gente tenga algúna gracia para cooperar a su causa, yo en cambio no pido ni una convincente cara de hambre. Falconi, Emilio y Mario sólo guardaron silencio. Pero la señora debe haberse fijado en lo rico de nuestros vestidos, pues rápidamente redujo el precio inicial a 150 y envuelta en un autoregateo, lo bajó hasta 100 pesos.

Así que antes de que me lo regalara junto a un mendrugo de pan, saqué unos peniques y se los entregué.

Y así me hice de un Troncomóvil.

Wednesday, January 14, 2009

Discriminación

Hoy me dieron una tarjeta que decía:

Lic. Jaime Varón


Y no puedo dejar de pensar qué bonito sería si dijera:

Lic. Jaime Hembra

Pero eso no es posible por la discriminación onomástica que permite que en los apellidos haya Varones pero jamás Hembras. Y fenómenos como la existencia de una Señorita Varón. Hablando de hembras y señoritas varones, el otro día me invitaron a una fiesta en un bar de lesbianas y me emocioné mucho porque pensé que me habían invitado para curarlas de su enfermedad con un toque de mis dulces labios. Pero llegué y el tipo de la puerta no me dejaba pasar y yo no quería usar mis dulces labios para convencerlo. Y veía mi identificación con mucho detenimiento y decía:

-¿Es tuya?

-

Y la miraba con su lamparita y seguía:

-¿A ver, de qué año eres?

Y ya, le dije el ese año que dice mi credencial…

-¿A ver en dónde vives?

Y ya, le dije la dirección donde vive la credencial…

Pero él pensaba que mi identificación era la mejor identificación falsa que había visto en su vida y que un niño no podía entrar a curar tantas lesbianas de su enfermedad. Y cuando contesté a todas sus preguntas capciosas, sólo atino a decir:

Es que se ve muy jóven.

Cada año que pasa se vuelve más ridículo que no me dejen entrar al antro cuando señores que podrían ser mis nietos si sus abuelas no fueran tan feas, pasan sin problema o se atoran en la cadena por otras razones que no son la edad.

Si supieran lo viejecito que soy y que vivo de chupar los cuellos de níveas doncellas y beber su sangre mientras un cuadro en el ático se llena de arrugas y paño y muerte y destrucción y pelos en las orejas y esos signos del envejecimiento que no quita ni la crema Pond's, no me pedirían credencial y me hablarían de usted como a su abuelito.

Tuesday, January 06, 2009

A Chuchita la bolsearon

Ya, feliz año, y Navidad y buenos propósitos y viva México y la Revolución Cubana y el Imperialismo yanqui y soy de lo peor porque no les conté de mis navidades ni mis años nuevos, todo en plural quién sabe por qué pero todo en plural porque fueron muchas todas ellas.

El otro día salí a la calle y como siempre los Reyes Magos mexicanos comprando sus regalos a la mera hora y atiborrando las tiendas y vaciando los cajeros automáticos, y como yo necesitaba de unos cuantos pesos para sobrevivir, ahí me tienen buscando uno por los rincones, pero todos sin efectivo o con unas colas tremendas llenas de Reyes Magos con cara de angustia. Pero entonces muy inteligente yo, encontré un Liverpúl, que es como los mexicanos le llaman al Liverpool y en mi profunda sabiduría intuí que dentro de tan surtida tienda departamental habría un cajero atiborrado de dinero fresco.

Metíme entonces y dicho y hecho, un cajerote me esperaba sonriente. Pero antes del cajero, estaban las grasientas y deliciosas galletas de Mrs. Fields, las mismas que acaban de quebrar en Estados Unidos, pero que en México seguirán siendo un boyante negocio gracias a mí y mientras no se me ocurra hacer una dieta porque podría comer sus galletas de chocolate blanco y macadamia todo el día y están a punto de abrir una sucursal Gonzalo.


¡Gracias señora Fields! Tan dientona ella.

Así que llegué al cajero con mis galletas en la mano igualito que la señora Fields, metí la tarjeta y me la regresó porque era de esos que te hacen el tramite nomás metiéndola un ratito. Entonces ya estaba yo con dos galletas en una mano, una tarjeta en la otra, mi mochila en la espalda, un pantaloncillo apretado y maricón que no me deja meter nada en las bolsas porque parece que me agarró muy duro la celulitis en las chaparreras y la boca y cachetes llenos de ricas boronas. Así que con el dedo embarrado de chocolate blanco y macadamia, hice mi solicitud y escuché como el dinero papaloteaba hacia mí.

Y así por la ventanita salió un fajo gordo y sucio de billetes que acabarían agarrados de algún calzón en un table dance, los pobres. Y cuando me dispuse a tomarlos, debí darme un segundo para desocuparme una mano. Y en eso estaba, cuando vi al dinero desaparecer ante mis ojos dejando tras suyo sólo un silbido. La puerca máquina se lo había tragado. Pedí auxilio y después de que todo el Liverpúl con acento en la "u" se enteró de mi hazaña y se me quedó viendo como un malandrín que vive de fingir robos y acusar al cajero, me dijeron que no podían hacer nada y que llamara a mi banco y que lero lero candilero.

¿Qué tal que tuviera hijos y fuera el dinero para comprarles una muñeca descabezada y un mendrugo de pan?

¿O que pagara renta y fuera para mi renta?

¿O que comiera y fuera para mi comida?

¿O que tal que NeoSkin no hubiera cerrado y dejaran pagar en cómodas mensualidades y yo debiera una y el dinero fuera para no andar con media pierna peluda?



Y con riesgo de parecer un mail cadena, cuídense de los cajeros automáticos porque si no te apuras huyen con tu dinero. Pasen la voz.

Monday, December 29, 2008

¿Por qué Hotmail nos habla como Dios en película de Charlton Heston?



¡Contestad!

Thursday, December 18, 2008

Retraso

Quiero, admiro, respeto, procuro, agradezco, consecuento, aliento, cuido, atesoro, gozo, glorifico, celebro, correspondo, atiendo, considero, convido, bendigo, disfruto, estimo, elevo, venero, felicito y urjo a toda la gente que me escribe y envía sentidos correos. O aún mejor:



Me envía su alma en archivo bmp. Esta de arriba es la de Libélula púrpura.

Pero debo confesar que soy un poco lento para responder y menos organizado, así que pido una disculpa a quien sigue esperando respuesta y le envío desde acá un abrazo caluroso y no sudoroso en esta época de fríos, además de un vaso grande de paciencia que deberá tomar como agua de tiempo. Porque tengo otra confesión aún peor. Hace poquito llegué a contemplar la posibilidad de crear una respuesta genérica así como las que usa mi mamá cuando me manda mensajes de su celular:

Yo: ¡Feliz cumpleaños mamá, te mando mil abrazos!

Ella: Te quiero besos
-------------------
Yo: ¿Hola, estás en casa?

Ella: Te quiero besos
-------------------
Yo: Mami, me agarraron y estoy en la delegación con mis manitas llenas de sangre...

Ella: Te quiero besos
-------------------

Yo: No puedo contestar, estoy en una junta, mándame un mensaje porfa.

Ella: Te quiero besos
-------------------

Pero no, después de leer sus correos compruebo una vez más que son únicos y merecen una respuesta única. Así que denme tiempo no sean así. Además luego traen consigo curiosidades como esta:




El scan de cuando sacaron el blog en la revista Tú y que yo nunca vi, nomás conocí de oídas.

¡Gracias!

Monday, December 15, 2008

Oh Mickey dónde estás cada vez me gustas más hey Mickey!

Aquí cerquita de mi trabajo venden un cachito de paraíso metido en una botella.



¡Miguelito embotellado!

Mis experiencias con el Miguelito son algo tardías pues de pequeño no me permitían comer esas deliciosas y aciditas porquerías. Cuando entré al kinder envidiaba a una niña que a modo de lunch llevaba dos sobrecitos de Salim y Chilim y un frutsi de Uva la muy puerca y suertuda. Yo en cambio llevaba una cantimplora de leche con chocolate que también me gustaba pero carecía del encanto de lo prohibido que desbordaba el Frutsi de uva que no me dejaban tomar porque alegaban era pura pintura.

Y era cierto porque la niña terminaba el recreo con unos bigotitos rojos y la nariz llena de morados mocos después de pasarse el recreo haciendo caras de placer-horror por lo acidulado del Salim y Chilim.* La pobre debe haber muerto de una gastritis a los tres años. Entonces yo tenía dos y medio y me habían metido al kinder para que no enchinchara porque mi mamá esperaba a mi hermano y no hallaba cómo decirme que siempre ya no iba a ser hijo único. Y se hacía la occisa como si yo no me diera cuenta que esperaba tamaño bebé tamal de cuatro kilos mi hermanito tan lindo él cómo lo quiero.

Pero ya luego me emancipé y empecé a comer rica basura como el Miguelito. Y henos aquí, juntos al fin. Se lo quería echar a un montón de sandía que consigo en la esquina pero como ya me urgía estrenarlo, se lo tuve que poner a unas de esas zanahorias baby monstruo que venden en la máquina.



Se ve guácala, pero sabe rico.

*El Salim y el Chilim eran básicamente unos ricos sobrecitos de ácido citrico y destapacaños con limón, cuya imagen en internet es inencontrable, pero que viven en el inconsciente colectivo y cuya sola mención genera salivación en el público mexicano.

Monday, December 08, 2008

Concierto miedo

La semana pasada, después de años de espera, Oasis, la banda que cambió la música mundial y tocó la vida de generaciones de mexicanos, volvió a entregarnos el precioso regalo de su arte magistral.

Y por eso nos fuimos a ver a Gloria Trevi.

Jesús me ampare de la música pretenciosa y gente que canta colgada del micrófono haciendo pucheros y balbuceando letras dolorosas en semi estado de ebriedad porque son muy sensibles y han sufrido mucho y el mundo no comprende lo grandes artistas que son y tienen que ahogar en alcohol la pena de vivir en un mundo tan lleno de gente insensible.

Y la gente bruta que los va a ver y llora y jura que el profeta les cantó y les cambió la vida y luego escribe posts al respecto. Yiag. Y lo mismo va para los fans de Madonna y los de Radiohead.

Por cierto, resulta que siempre sí me invitaron al concierto de Madonna.

Ay estuvo súper, lloré todo el concierto, en una súper diva, una reina, nadie como ella porque Madonna es Madonna.

Yiag.

He aquí unas fotos.




Ese es el escenario. No me salía completo, discúlpenme.



Esta es la gente, que estaba haciendo unas olas futboleras que enchinaban el cuero y lo hacían llorar a uno. También a Madonna, que los miraba desde un hoyito mientras yo me salí a tomar las fotos. Y a Perez Hilton que estaba sentado en la primera fila.



Este señor de pelos chinos, venía con su hermana y llamó a todas sus amistades y parientes diciendo:

¡No sabes qué lugares nos tocaron!

Y en eso desaparecieron. Y ya nomás los alcancé a ver filas atrás, haciendo cara de tristeza y decepción porque no los iba a salpicar el sudor de Madonna.



Aquí más gente por un ladito. Nomás que no se alcanza a ver su emoción porque no sé usar el zoom.



He aquí yo desde el bar, sin tomar una gota de alcohol.



Aquí ya todo era caos y gritos y Madonna enseñando el piernón en ese coche tan elegante. Resulta que hace 15 años mi papá me llevó a su concierto. Era yo un mozuelo, un pequeño bebé. Papá dijo entonces que ella estaba muy flaca, porque el no entiende de mujeres atléticas y musculosas. Pero debo decir que hoy vino más repuestita que aquella ocasión.



Unas muchachonas haciéndole segunda como encueradas, pero con unas mallas color carnita porque estaba muy fuerte el chiflón y Dios no lo quiera les vaya a dar un enfriamiento y luego quién baila.



Traía unas pantallas que estarían muy buenas para jugar al Xbox. Nada más que yo no juego al Xbox.



Provocando a unos monjes.



Tocando la guitarra, porque Madonna es rock.



Bailando porque Madonna rocks.

Y ahí se me acabó la batería y luego nos fuimos al Four Seasons mientras la gente se iba a fiestas post-Madonna sin Madonna.

Tuesday, November 25, 2008

Autoestima Tupperware a Prueba de Derrames

La chica de Argentina es muy simpática y dicharachera ella. Pero su simpatía y sus dichos no la libraron de tremendo derrame en el ojo que lucía más o menos así:



Y ahí andaba la pobre toda asustada, con un ojo bueno y el otro a punto de reventar, pensando que la había atacado un virus mexicano que la devoraría por dentro empezando por el ojo porque a los virus mexicanos les gusta el taco de ojo.

Y luego la gente tan discreta, cada que la veía hacía cara de horror y repelús con frases como:

¡Ay, tu ojo!
¡Ahhrrgh, qué te pasó!
¡No me mires de frente, que siento horrible!
¿Te duele?

Y no les importaba terminar con su autoestima porque piensan que los argentinos tienen autoestimas a prueba de balas y derrames oculares.

Pero en fin, que con todo y derrame el otro día empezó con que quería una pava. Y sí, esa misma cara hicimos nosotros, porque lo primero que nos vino a la mente fue esto:


Una Pava.

Pero no, ella quería una cosa para calentar el agua para su café. Eso que buscas se llama olla -Dijeron todos-

Y ella repuso:

No, la olla es para calentar el agua de los fideos, la pava es donde se calienta el agua para el café.

Pero en México se hace el café en olla y por eso hay café de olla y no café de pava. ¿Entonces en qué calientan y el agua para sus fideos? -Exclamó-

Pues en una olla

¿Y el estofado?

En una olla.

¿Y hervir el agua?

En una olla. Y el mole y el engrudo para la piñata y la barbacoa. Ah no, esa en un hoyo, lo que nos trae de vuelta al dilema pava-pavo, olla-hoyo.

Por qué todo en una olla. No sé bien si porque todo lo hacemos en el mismo traste, o porque todos los trastes se llaman olla.

Monday, November 24, 2008

Huele a traste, a traste huele

El típico chiste sin chiste que cuenta la gente que se siente graciosa y que además repite a cada rato como si se le olvidara que ya lo había contado en tu presencia y no se hubiera dado cuenta que a nadie le causa gracia desde la primavera del 76.

A la agencia acaba de llegar una chica desde la Argentina que lavaba su cabello todas las mañanas en el mismísimo Río de la Plata y que dice que no soy mexicano, porque no hablo como mexicano, pues no digo pinche, ni güey, ni no manches, ni respondo ¿mande? cuando me hacen una pregunta, ni un montón de cosas que dicen mis compañeritos.

¡Mande!

Pues no, cómo que mande, mande qué, pues ni que fuera yo qué cosa. Qué triste yo. No había caído en cuenta lo mucho qué me pierdo al no hablar tan bonito y pintoresco lenguaje.

Pero esa no fue su única sorpresa güey, lo peor güey, fue cuando conoció los baños mexicanos güey y se dio cuenta que acá no existe el bidé güey porque los mexicanos consideran aberrante güey que un chorrito de agua fría toque sus partes pudendas güey, y además tener que meter las manos güey y tocarse por allí esas cosas güey, si ni siquiera se las han visto güey , no tienen el gusto, no mames.

El bidé es ese mueble para lavarse los rincones de uno, del que ya les hablé alguna vez y que a los mexicanos les horroriza en general porque qué es eso de andarse enjuagando los rincones de uno.

Y si eso se les hace poco, agréguenle cuando la inocente fue al súper mercado y se encontró con este producto, infaltable en los hogares mexicanos:



Jabón lavatrastes. Ya sea en polvo, pasta o esas nuevas versiones líquidas que humectan las manos y hacen crecer las uñas y adelgazar los dedos, pero todos sirven para una cosa; lavar los trastes.

Nada más que para ella un traste, es esto:



No el calzoncito, no el mensaje, ni la cadenita que cuelga con una calaverita. Los cachetitos que sonríen turgentes, las nalgas, el trasero ¿Cómo le explicas que los mexicanos no usan bidé para lavarse el cabuz, pero en la tienda encuentras un jabón especial para lavar el traste?

Y seguramente cuando alguien le diga “Ya me voy porque tengo un montón de trastes que lavar” a su cabeza llegarán imágenes como esta:



Todos a lavar sus trastes.

Friday, November 21, 2008

Arriba el manifiesto

Creo que uno de los vigilantes de la agencia hizo un juramento o una apuesta pero el chiste es que no sabe decir "llegar" ni "decir".

Me explico:

Salí a recibir un batido de rompope y coco que pedí de una república bananera cercana y me dijo:

Me manifiestan allá abajo que no ha arribado su pedido.

¿A ver, cómo estuvo eso? Sólo para verificar que estaba escuchando bien, volví a preguntarle y me dijo:

Como le manifesté, todavía no arriba lo que pidió, pero en cuanto arribe, le llamaré.

Qué complicado, entonces para él los dichos son manifiestos y hace de frases coloquiales y sencillas cosas como esto:

Corre, ve y manifiéstale.

Manifiesta mi mamá que siempre no.

Manifiestan por ahí.

Manifiesta por qué, manifiesta abuelita, manifiesta por qué, eres viejita...

Del manifiesto al hecho hay mucho trecho.

Odio manifestar te lo manifesté, pero te lo manifesté.

Esa canción me arriba al corazón, es muy arribadora.

¡Arríbale a esa torta que se enfría!

En cuanto arribes, avísame.

Arribará el día en que te arrepientas.

El momento ha arribado.

La chica más popular del colegio me arribó a la hora del recreo.

Qué florido su lenguaje.

Wednesday, November 19, 2008

Yo no quiero boletos para Radiohead ni para Madonna

Y me niego a pelear por boletos o angustiarme para conseguirlos por teléfono o internet, cuantimenos a hacer la fila interminable, porque la gente que hace fila es muy rara y siempre te hace la plática y tu les tienes que seguir la corriente porque sabes que te apartarán tu lugar si tienes que ir a hacer pipí. Si saben lo que les conviene Madonna y Cabezaderadio mismos me invitarán.

Anoche hacía tanto frío que no sentía detrás de mis orejas y asumí que tenía un tumor cerebral. Ya después me di cuenta que era sólo que estaba apretando los músculos de mi cabeza hasta niveles insospechados, a punto de sacarme moronga y sesos. Así que me relajé.

Este frío está bueno para ponerse abrigos de piel y encender la chimenea y usar esas cosas que se meten entre las sabanas para calentar la cama.


Esos.

Me fascinan y me recontraencantan porque en el pasado las he usado como sandwicheras, máquinas de hot cakes y armas homicidas. Nada como una bonita y redituable inversión.

Lo malo de este clima es que la gente pierde la sensibilidad en nariz y dedos de los pies y no se da cuenta que anda con un moco colgando hasta el hocico ni siquiera cuando se le seca y se le vuelve una horrible costra o le escurre hasta los pies, porque ahí tampoco sienten.

Aquí todo es locura porque es una agencia de publicidad, pero más porque todos quieren boletos para Radiohead. Así como hace unos meses querían para Madonna. Me dan ternura las histerias colectivas. Imagínense nomás a todos estos inocentes formados con su nariz moquienta y sus caras rojas irritadas esperando por un boletito. Inconcebible. No iré a ninguno de los dos a menos que alguien me invite. Y que sea en las primeras filas porque no quiero ir a ver el circo de pulgas.

Tuesday, November 18, 2008

Cuando dejo de postear, lo hago más extraño que de costumbre

El avión estrellado y la destrucción que consigo trajo es una prueba más de que las Lomas de Chapultepec son una zona de pecado que Diosito en los cielos busca destruir a falta de un hombre justo y libre de culpa. Por eso los aviones caen el mero día en que no estoy. Por eso o porque el mismo Diosito hierve de furia cuando no posteo. Así que por si las moscas y los aviones, comenzaré a hacerlo periódicamente para apaciguar su ira y su rigor.

Y hablando del Señor y sus moscas, el otro día maté una de ellas:


Pobrecita, tan indefensa ella.

Fue sin querer. La aplasté así nomás, con el mouse como el Karate Kid, el puro reflejo samurai. Y cada vez que lo toco, me asquea pensar que está manchado de sangre y mosquicidio y ese relleno amarillito que tienen las moscas.

Mi madre estaría feliz. Sucede que muy pequeño, entendí de pronto que las criaturitas estas aunque pequeñas, peludas y repugnantes tenían un propósito y me negué a matarlas. Así que el día que una plaga de hormigas invadió la casa, en lugar de prenderles fuego o bañarlas de veneno las hacía a un lado soplándoles para que encontraran un mejor rumbo y decidieran irse.

Entonces mamá en su profunda sabiduría, entendió que si no quería matarlas, seguramente yo las había traído. Y así fue como me culpó por esa plaga y todas las de la Biblia y la antigüedad.

Además del avión y la fuga de perfume que no era gas, durante mi ayuno posteríl sucedieron muchas cosas, entre ellas, mi cumpleaños número **, fecha celebrada por reinos del mundo con 200 cañonazos, sacrificios humanos y días feriados, pero que aquí en la agencia me festejaron así:


Plop y recontraplop.

Los quiero mil. Y casi casi que me visten un burro. Por eso los quiero milochocientos.

Ya voy a postear seguido para que Dios no nos castigue.

Esas fotos son desde el iPhone de Victor porque el mío se resiste a tomar imágenes.

Wednesday, November 12, 2008

Soy el consentido del Niño de Atocha

Sí, un avión cayó muy cerca de mi agencia. Como lo leen. O como seguro deben haberlo leído en otro lado ya porque sucedió hace una semana. Pero no cayó sobre mí y no escribo desde ultratumba. Fue uno de esos eventos cuyas probabilidades resultan remotísimas, aún menores que aquellas de morir en un accidente aéreo, que son algo así como una entre 3.3 millones.

Laboro a dos cuadritas de la nueva zona cero del tercer mundo, en un lugar maravilloso que me tiene cautivo 26 horas al día, y que trata de matar a mi vida social, ha dejado a mis hijos sin un padre, a mis esposas sin un amante, a mis esposos sin una cena caliente y a mis padres sin un hijo devoto.

Pero precisamente ese día entre todos, cuando acaeció ese evento tan harto improbable, resultó que no estaba presente.

Háganme el favor.

Y gracias a todos aquellos morbosos que me llamaron para saber si estaba vivo y me bombardearon con mensajes de:

¡Qué bueno que no estabas ahí!

Deberán disculparme pero no entiendo qué de bueno tiene eso de no estar presente en la vida ¿Cuál es la ventaja de ahorrarte las cosas y huir de aquello que no resulte ideal? Habría querido estar presente así el avión hubiera caído en mi edificio. Incluso si hubiera caído en mi lugar y sobre mi cabeza, porque para eso soy inmortal. Pero no, me perdí hasta la evacuación.

Y una tarde a los pocos días, hice lo que nunca y me salí unos minutitos de la agencia para ver a Tamara. Sólo un ratito. Y apenas llegué a la banqueta, océanos de burócratas abandonaron en manada los edificios cercanos. Había otra emergencia y también me la perdí. Esta vez era gas imaginario.

Gracias al Santo Niño de Atocha por protegerme de absolutamente todo aquello que pueda provocar un aumento en mi frecuencia cardiaca, me pueda sacar una arruga, una cana, o acaso me haga madurar.

Monday, October 27, 2008

Yo atropellé a Chabelo

Seguro ya saben que atropellaron a Chabelo. Pues por eso ando prófugo. No me aguanté las ganas de vengar tantas afrentas:

-Las salas floreadas de Muebles Troncoso y todos sus muebles rústicos con un toque de modernidad.

-Esa canción de mi maestra me dio un beso a la salida porque hice los palitos parejitos y me puso un garabato colorado que parece que le gusta mi papiiiito, por llenarme la cabeza de ideas y teorías conspiratorias entre mi papá y la maestra.

-La otra canción de sileeeencio que están durmieeendo, planeada estratégicamente para hacer que los niños pierdan el equilibrio y con él sus premios.

-Aquel concurso en que las mamacitas mexicanas no reconocían las pantorrillas negruzcas, jiotudas y desnutridas de sus hijos, causando graves daños a su psique y a su desarrollo ya de por sí comprometido por el raquitismo.

-Tantas fallidas catafixias con un huacal. O un anafre. O un inocente borrico que miraba perdido a la cámara.

-El señor Aguilera.

-Esos Gansitos gigantes para armar que se me antojaban y no se podían comer.

-Esta carta de una madre enfurecida.


-El sustote que me llevé cuando se le ocurrió dejar de hablar con su voz tipluda.

Y claro,

La espantosa equis.


Pido una disculpa al amigo de todos los niños y a sus dos costillas. Apenas consiga un amparo, regreso.

Saturday, October 11, 2008

¿Cómo?

Una vez caminaba con Tamara a las altas horas de la noche y pasamos por una esquina de Insurgentes muy bonita ella, pero muy desprestigiada ella, por estar llena de prostitutas de esas que nunca sienten frío ellas. Y ahí nos dimos cuenta que las prostitutas y las maestras de primaria tienen un par de cosas en común y no me refiero sólo a sus turgentes pechos, porque unos son de plástico y los otros de verdad. Aunque un filósofo diría que el plástico también es de verdad. Pero ese filósofo sabe a qué me refiero y será mejor que cierre la boca si no quiere conocer el dulce sabor de mis puños.

Es sólo que ambas se dedican a la enseñanza, aunque desde diferentes frentes. Y ambas huelen a una mezcla de maquillaje, barniz de uñas, spray para el cabello y fuertes cantidades de algún perfumillo de Avon llamado algo así como Timeless y que ellas piden a su representante Avon, no como Taimles, sino como Timeles, pues de otra forma la representante Avon no les entendería nada, porque si se especializara en la fonética del inglés a otra cosa se dedicaría en lugar de andar vendiendo Timéleses a las prostis y maestras de primaria por igual.

Y la vida que es buscona y da tantas vueltas llevó a vivir ahí mismito a Maria José y Lucy, las mejores aportaciones de la sociedad veracruzana y chintolola respectivamente, que además de vivir en la zona roja, viven en mi corazón y ayer organizaron un convite para agasajar a sus amigos. Apenas llegué a su puerta, vi como un señor se llevaba a uno de los muchachos chichones estos que venden su amor, así que me apresuré a tocar la puerta pero no encontré un sólo timbre y viví la angustia de aquel que siente que a sus espaldas se está llevando a cabo una transacción mercantil de tipo sexual y teme ser salpicado o invitado a la negociación...

Pero mientras me repegaba al portón, apareció desde el fondo del vestíbulo un tipo mugroso, mechudo y desaliñado -como la mayoría de mis conocidos- que se acercó y me abrió la puerta, no sin antes preguntarme a dónde iba. Por seguridad.


Y de la Condesa... ¿Cómo fue que acabé en mi primera noche en Garibaldi?

Monday, October 06, 2008

Fríos y Calores

Aquí en la agencia hay un problemita con el aire acondicionado. La pobre gente friolenta por la desnutrición vive tiritando y castañeando los dientes. Y cuando acude a las autoridades competentes a pedir auxilio, resultan incompetentes pues responden que el nivel del aire no puede bajar y debe ser constante como la velocidad del camión en Máxima Velocidad o de lo contrario, el edificio se estrellará en mil pedazos:



Creo.

Así que para luchar contra el frío, los empleados recurren a su creatividad y cubren con trapos y cartoncillos viejos las entradas del aire para que el chiflón no les pegue directo en el pulmón.

Muy efectivo y sobre todo elegante.



Pero sucede que hoy, el aire se sentía más viciado, menos helado que de costumbre y pequeños pedazos de tibia inmundicia parecían llenar el ambiente. Resulta que con eso de la crisis hipotecaria, nos cortaron el suministro de energía, o como se dice vulgarmente, la luz. Y funcionábamos con la energía que proveen dos changos que dan vueltas girando una ruedecilla día y noche, así que apenas y alcanzaba para mantener los ordenadores funcionando.

Y con eso otro del calentamiento global, hacía un sol abrazador que me tuvo todo el día con la impresión de que tenía un suéter de Chinconcuac envuelto en la cara.


Y hablando de Chinconcuac de Juárez y Ecatepec de Morelos...¿No tenían algo mejor que dar a nuestros próceres que los municipios más lejanos y desposeídos?

Estoy seguro que Chimalhuacán también fue enjaretado a algún prócer patrono, nada más que no sé a cuál.

Friday, October 03, 2008

Gonzalo Vs Lémur Agencia de Publicidad

El otro día mis compañeros de trabajo se enteraron de que no consumo una gota de alcohol, ni una cucharita calentada de drogas y se llevaron una horrible decepción pues achacaban mi comportamiento y lo relajado de mi moral a la constante ingesta de alcohol y drogas de diseño. Y es que la agencia cumplió 60 años y hubo una celebración mundial porque resulta que hay un Ogilvy abajo de cada piedra y en cada pueblo polvoriento que antes de tener agua limpia y conocer la palabra de Dios, tiene un Ogilvy para lo que se ofrezca.

Bellos y apacibles lugares que creí tendrían otras prioridades, como Kosovo, Kazakhstan y las pintorescas ciudades de Brno, Ljulbljana y Ouagadugou, cuyos nombres les reto a repetir tres veces, en este momento, ya háganlo.

Bueno, hasta en Madagascar, donde el director general es un lémur lanudo que obtuvo el trabajo por su aguda visión estratégica.



Y yo me pregunto para qué cosa hacen campañas, qué venden y a quién. A menos que le vendan lémures a los otros lémures, pues todos saben que allá en Madagascar sólo hay lémures.
Bueno, el chiste es que había una transmisión global y algunos países darían un bonito mensaje de felicitación. No sé si escogieron a Madagascar pero a México sí, porque su gente es muy festiva y pintoresca y como en mi caso, parece estar bajo el influjo de las drogas. Y ahí tienen que me convocan.

Espero haber hecho un papel digno de un lémur lanudo, porque detrás mío estaba la bandera, ese almo y sacro pendón de nuestro anhelo que como un rayo de luz se eleva al cielo y me sentía como niño héroe.

Monday, September 29, 2008

No teníamos Hi5 y ya nos quitaron el Facebook

Y eso me hace muy feliz, porque desprecio a todas esas comunidades cacahuateras, aún y cuando en todas y cada una tengo un perfil que no atiendo, como un padre que desprecia a su progenie. Y las desprecio por mil razones, entre otras porque están llenas de papanatas sin sentido común que esperaron a que un virote como López Dóriga les dijera que eran inseguras y que los iban a secuestrar, para bajar las fotos de todas sus graduaciones y viajes a Topilejo, el último cumpleaños de su oficina y sus caritas triste-contento de cuando eran bebés.

Todo aderezado con un montón de comments de sus primos y hermanos para que los secuestradores se enteren fácilmente de lo que hacen y a qué hora lo dejan de hacer. Si la culpa no es de Facebook. Hasta ganas me dan de poner las fotos de todos mis seres queridos, lástima que no tengo ni uno porque mi mamá se comió a mi papá luego del ritual de apareamiento y mis hermanos se la comieron a ella apenas salieron del cascarón. En fin, que así son las arañas, qué le vamos a hacer.

A ver si en eso consiste para que esta partida de holgazanes se pongan a trabajar. El pobre David Ogilvy debe llorar junto al niño Dios cuando desde el cielo se entera que nos tomamos el 15 y 16 nomás para aventarnos granadas y huevos de harina.

Mi siguiente objetivo es el último asesino de la productividad: el Messenger.

Como podrán ver, el mundo será un mejor lugar cuando lo controle definitivamente. Nadie tendrá Facebook o Messenger en el trabajo. O siquiera internet. Creo que ni ventanas, pues la luz puede ser muy distractora.

Tuesday, September 23, 2008

Érase una vez el post que se me publicó ahí enmedio y ni cuenta me di

Me estoy tomando un jugo que compré del carrito alimentador de burócratas y que sabe a diablos. Es de papaya con jugo de naranja y me lo compré nada más por culpa, como pagando por todos los jugos que le dejé ahí parados a mi pobre y abnegada mamá. Ella siempre me acusó de dejarle los vasos de jugo y de leche paraditos sobre la mesa para luego dejarla malparada ante la sociedad con mi esquelética figura y profundas ojeras que hacían pensar a la gente que me tenía encadenado a una pata de la mesa remojando pan duro de una cubeta.

Para promover el proceso de engordamiento y devolver a mis mejillas el color que nunca habían tenido, comenzó a preparar moliendas a base de toda clase de frutas, con una siempre en común. Papaya.

La papaya tiene una jocosa enzima que degrada la proteína, por eso huele a guácara cuando la sacan del traste que lleva encerrado cuatro horas en su mochila bajo el rayo del sol. Si la comen hará maravillas por su digestión. Si se la embarran, devorará esas células muertas que hacen su cara tan bella como una pizza, y traerá a sus vidas el amor de alguna basura superficial que les amará sólo por la suavidad de su piel.

El chiste es que todo me lo daban mezclado con papaya. Manzana, naranja, plátano, nopal.

Sí, nopal.

Y todo terminaba sabiendo a lo mismo, a guácara. Como el jugo este del carrito que me estoy tomando y que además carece de todo amor maternal engordador.